Sobre el proyecto
El reto era demostrar que con Doritos todo se vuelve más intenso. Incluso los momentos más cotidianos o aparentemente aburridos pueden transformarse en algo inesperado cuando les agregas el toque correcto. Esta idea se fue al extremo, demostrando la diversión y la actitud de la marca en cada una de sus ejecuciones. El resultado fue una campaña dinámica y entretenida que convirtió a Doritos en el detonador de experiencias cada vez más grandes.