Sobre el proyecto
Posicionar a Cheetos implicaba resolver un doble desafío: convertirla en una marca para toda la familia sin perder la personalidad divertida que siempre la ha definido y al mismo tiempo evolucionar gradualmente. Necesitábamos conectar con los niños desde el juego, pero también convencer a los padres, quienes realmente tomaban la decisión de compra. Colocamos al producto como un pretexto para compartir momentos de diversión, equilibrando irreverencia y confianza.
Con el tiempo, la audiencia evolucionó y la estrategia también. Una transición que llevó a la marca de hablarle exclusivamente a los niños a conectar con una nueva generación de adolescentes. Para lograrlo, colaboramos con los creadores de contenido más relevantes del momento, integrando a Cheetos de forma natural en el entretenimiento digital y asegurando su relevancia para una nueva generación.
Cheetos











